Roni Gil, el lateral izquierdo del futuro granate

El defensor brilla con la categoría sub-16 y ha sido convocado con la Vinotinto sub-17

"Te doy una semana. Si el profesor me dice que no sirves, te saco y te meto en béisbol, que es lo que quiero que practiques", esa fue la frase que le dijo el padre de Roni Gil antes de llevarlo a practicar fútbol por primera vez. El ahora lateral izquierdo y capitán de la categoría sub-16 del Carabobo FC hizo valer su amor por el balompié y luego de ese ultimátum a sus cinco años, no ha parado de crecer.

Del Centro Social Italo de Valencia pasó al Carabobo, con un intervalo con Sima Venezuela en la pandemia. En su camino Gil ha jugado todas las posiciones menos la de portero. En los partidos es habitual verlo como una exhalación por toda la banda izquierda, donde gana por potencia y regate. "Me gusta correr mucho, me encanta el ida y vuelta. Lo que me pide el profesor Alex Moreno (DT de la sub-16) es que me proyecte mucho y que cuando pase, termine la jugada con un centro, porque puede venir la contra", comentó el lateral, que es una pesadilla para los rivales por ese costado.

En el partido contra Petare FC, de la jornada 12 de la Liga Futve Junior marcó de cabeza y pegó un remate en el travesaño. Gil es muy fuerte a la hora de ir al choque y también tiene creatividad para resolver en el 1 vs 1, pero uno de sus mejores gestos técnicos es el cambio de frente. Le sale con gran naturalidad y pasmosa precisión. "Es una acción que tengo memorizada, la tomo, veo hacia el otro lado y lanzo. En los entrenamientos practico eso cambios de banda", expuso el carabobeño, que con su pegada cuenta con una herramienta para llegar lejos en el fútbol.

Su talento no pasó desapercibido para la selección de Venezuela y fue convocado a un módulo de la categoría sub-17, dirigida por Damián Ayude, luego de un partido contra Metropolitanos. "Ese día del llamado fue una gran alegría. Mi mamá lloró y me dijo que yo había luchado por eso. Yo también lloré porque he trabajado para estar donde estoy", rememoró el defensor. Pero no solo estaba Ayude, sino toda la plana mayor argentina que comanda la Vinotinto: José Néstor Pekerman, Fernando Bastista, Fabricio Coloccini, entre otros. ¿Qué consejo le dieron? "Que siguiera luchando y no me detuviera por nada del mundo", reveló.

No es de ver mucho balompié, pero si hay un partido que no se pierde es del vigente campeón de la UEFA Champions League. "No veo ningún juego de fútbol, solo los del Real Madrid para aprender de Marcelo, un lateral muy bueno", declaró sobre su referente en esta disciplina. Pero a diferencia del ex Fluminese, Gil fuera de la cancha no es extrovertido ni tiene ese carácter brasileño de júbilo perenne, como si siempre estuvieran en el Carnaval de Rio de Janeiro.

El defensor habla en la cancha, afuera de ella es una persona centrada. A las 6 de la mañana de todos los días, se levanta en su casa en La Manguita, para ayudar a su mamá a cocinar y a arreglar la casa. Luego de las actividades diarias, descansa, en la noche sale un momento a socializar, pero temprano vuelve para su hogar. "Estar en el Carabobo es un bonito sentimiento. Me gustaría ser un jugador muy importante del granate", aseveró sobre sus metas en el cuadro industrial. Con objetivos claros y mentalidad de profesional, no es difícil que Gil cumpla con las expectativas: ser el lateral izquierdo del futuro de la "Vinotinto Regional".

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